Cómo aliviar la carga tributaria frente al incremento del salario mínimo en Colombia para 2026
El Gobierno Nacional confirmó que el salario mínimo en Colombia para 2026 será de $1.750.905 COP, acompañado de un auxilio de transporte de $249.095 COP, para un total mensual de $2.000.000 COP. Este ajuste representa un incremento del 23% en el salario base y del 24,5% en el auxilio de transporte, lo que impacta directamente los costos laborales de las empresas.
En este contexto, muchas organizaciones están revisando sus estrategias de compensación para mantener la competitividad, cuidar su flujo de caja y seguir ofreciendo beneficios atractivos a sus colaboradores. Una de las herramientas más efectivas para lograrlo son los bonos de alimentación.
El impacto del incremento del salario mínimo en los costos empresariales
El aumento del salario mínimo no solo incrementa el pago mensual al trabajador, sino también:
- Aportes a seguridad social
- Prestaciones sociales (prima, cesantías, intereses, vacaciones)
- Aportes parafiscales
- Costos asociados a nómina y cargas prestacionales
En otras palabras, cada peso que se suma al salario tiene un efecto multiplicador en los costos laborales. Por eso, cada año más empresas buscan alternativas que les permitan compensar mejor sin elevar la carga tributaria.
Bonos de alimentación: una solución eficiente y fiscalmente inteligente
Los bonos o tarjetas de alimentación son un beneficio que permite a las empresas entregar un apoyo económico destinado exclusivamente a la compra de alimentos. Su principal ventaja es que no constituyen salario, siempre que cumplan con los requisitos legales.
¿Qué significa esto para las empresas?
Que no generan cargas prestacionales ni parafiscales, lo que los convierte en una herramienta ideal para:
- Mejorar la compensación sin aumentar la base salarial
- Reducir el impacto del incremento del salario mínimo
- Optimizar la estructura de costos
- Aumentar el bienestar del colaborador sin elevar la carga tributaria
Cómo los bonos alivian la carga tributaria frente al incremento del salario mínimo 2026
Con el aumento del salario mínimo para 2026, las empresas enfrentan un incremento significativo en sus costos laborales. Sin embargo, al integrar soluciones como los bonos de alimentación, pueden equilibrar su estructura de compensación de manera estratégica.
Beneficios:
- No generan aportes a seguridad social
Al no ser salario, los bonos no incrementan:
- Salud
- Pensión
- Riesgos laborales
- No generan prestaciones sociales
No afectan:
- Prima
- Cesantías
- Intereses
- Vacaciones
- No generan parafiscales
No aumentan los aportes a:
- SENA
- ICBF
- Cajas de compensación
- Permiten mantener la competitividad salarial
En un año donde el salario mínimo sube más del 20%, los bonos permiten complementar el ingreso del trabajador sin elevar la base salarial.
- Mejoran el bienestar del colaborador
El aumento del costo de vida especialmente en alimentación hace que este beneficio sea altamente valorado.
Ejemplo práctico: Supongamos que una empresa quiere mejorar el ingreso de sus colaboradores en 2026 sin aumentar su carga prestacional.
- Aumento salarial directo: Cada $100.000 COP adicionales generan costos adicionales en prestaciones, seguridad social y parafiscales.
- Entrega de $100.000 COP en bonos de alimentación: No genera cargas adicionales y el colaborador recibe el valor completo para su alimentación.
El ahorro para la empresa puede superar el 40% frente a un aumento salarial equivalente.
Una estrategia inteligente para 2026
El incremento del salario mínimo para 2026 representa un reto financiero para las empresas colombianas. Sin embargo, herramientas como los bonos de alimentación permiten:
- Optimizar costos
- Mantener la competitividad
- Mejorar el bienestar del colaborador
- Reducir la carga tributaria
- Construir una compensación más flexible y sostenible
En un entorno económico desafiante, integrar soluciones de alimentación no solo es una decisión eficiente, sino también una apuesta por el bienestar y la productividad.